
Para aquellos que vamos a iniciar un nuevo negocio como son mis amigos Franquiciatarios, normalmente pasa por su mente la pregunta:
¿Adicional a tanto gasto me piden que contrate un seguro contra riesgos?
Y la verdad es que lo hacemos más a fuerza que de ganas, sin darnos cuenta que los grandes beneficiados podemos ser nosotros mismos.
De acuerdo con la experiencia del Franquiciante, es importante que el Franquiciatario contrate un Seguro que le permita, en caso de algún siniestro, robo o percance, recuperar su inversión en mobiliario, equipo y/o inventario de mercancía.
Todos los seguros que conforme al contrato de franquicia deba contratar el Franquiciatario, serán contratados a través del agente que apruebe el Franquiciante, enviando este último copia de la póliza previo a la apertura de la unidad franquiciada.
El Franquiciatario deberá contratar los seguros que cubran como mínimo las especificaciones que el Franquiciante señale, y como sugerencia les comento que siempre consideren una cobertura conocida en el mercado como de “Perdidas Consecuenciales” que permitirá al Franquiciatario; en caso de siniestro o fuerza mayor:
A) Mantenerse al día en el pago de sus responsabilidades laborales (sueldo, salario y prestaciones sociales);
B) Mantenerse al corriente en el pago de renta y los servicios necesarios para la operación de la unidad franquiciada; así como destinarse a reponer los muebles o equipo siniestrados a efecto de que se pueda reiniciar cuanto antes la operación;
C) Para cumplir con los compromisos económicos con proveedores y el Franquiciante; en tanto se restablezca la operación normal de la unidad, y poder pagar al Franquiciante el equivalente a la cantidad que resulte de promediar las últimas mensualidades pagadas como regalía mensual y como aportación al fondo de publicidad institucional.
La verdad todo ello se nos hace cuesta arriba pues en México no tenemos la cultura de la prevención; además de que nos molesta que nos digan como contratar la póliza y con quien.
Pero si meditamos un poco, escogemos invertir en una franquicia pues sabemos que con quien invertimos tiene el conocimiento del negocio y la experiencia de cómo hacer los tratos con los proveedores. La aseguradora es un proveedor más con el que seguramente el Franquiciante tiene un convenio para, aprovechando las economías de escala, que nos cobre la contratación del aseguramiento a un precio más bajo que si fuéramos a cualquier compañía por iniciativa propia a contratar la póliza como un cliente más.
Quizá nos exijan una empresa específica pues es la que tiene la cobertura que más conviene de acuerdo con el giro del negocio. Créanme hasta aquí todo está bien.
Algunos Franquiciantes nos dejarán elegir libremente la empresa con la cual contratemos. No está mal; sin embargo en ese caso nos daría idea que el Franquiciante no ha “desarrollado” convenientemente a un proveedor.
Sin que nos sorprenda, algunos Franquiciantes señalarán en el contrato de franquicia que el incumplimiento de lo dispuesto en esta disposición, será causal de rescisión del contrato, y que será obligación del Franquiciatario el mantener vigentes las pólizas de seguros. Lo anterior también está bien.
Lo que no estaría bien es que en el afán de disminuir la inversión primero, y después los gastos de operación o administrativos, el Franquiciatario no haga la contratación adecuada.
Amigo Franquiciatario: si no cuentas con suficiente dinero para resarcir cualquier riesgo en tu empresa, entonces es necesario que adquieras diversas formas de protección para tu negocio a través de los seguros. Contrario a lo que mucha gente piensa, estos productos de ninguna manera son privilegio de quienes tienen dinero, sino que están pensados para quienes carecen del capital para enfrentar estos hechos.
Nunca nadie estamos exentos a tener algún tipo de contingencia; sugiero no escatimar en este rubro bajo el amparo de lo que dice el dicho: “Más vale prevenir, que lamentar”.
La Asociación Mexicana de Administradores de Riesgos (AMARAC), brinda las siguientes sugerencias a los emprendedores que adquieren, por primera vez, una cobertura de seguro:
1. Antes de comprar el seguro, toma en cuenta el tamaño de tu empresa, y sólo adquirir pólizas contra situaciones que representan un peligro real para tu negocio.
2. Asegura primero las áreas que, de sufrir algún percance, ponen en peligro la continuidad del negocio. Los productos identificados con mayor índice de hurto son: abarrotes, refacciones para autos, ropa; y los accesorios electrónicos.
3. Considera un paquete integral de cobertura para tu empresa: seguro contra robos, asaltos y vandalismo; daños por desastres naturales (según la zona geográfica); explosiones e incendio). Además de alguna póliza de responsabilidad civil: que cubre los daños que pueda sufrir una persona dentro del establecimiento, ya sea una caída o cualquier tipo de lesión durante un asalto, por desastres naturales o negligencia de la empresa. Es indispensable, en el caso de tiendas de conveniencia, estacionamientos, hoteles, hospitales, así como gasolineras.
4. Hay seguros especializados que se consideran según el giro de tu negocio y pueden añadirse a la cobertura base (son opcionales). Por ejemplo, existe un seguro que ampara el traslado de mercancía desde que sale de tu empresa hasta el punto de entrega. También existe un seguro para flotillas.
5. Las empresas en las que el equipo de cómputo resulta esencial, también pueden disponer de un seguro especial que cubre daños y robo de computadoras, fotocopiadoras y otros aparatos.
6. Existe otro seguro que te protege contra fallas propias de la operación de los equipos de cómputo, tales como daños a la red, virus y problemas en el disco duro.
7. En caso de que tu negocio sea comercio, platica con los responsables de establecimientos vecinos para conocer la historia delictiva de la zona y así tener una referencia.
8. Considera invertir un peso en seguros por cada mil pesos aplicados en tu negocio.