| COMO FRANQUICIAR EN ESTADOS UNIDOS, OPORTUNIDADES Y RETOS © - Aspectos Legales – El Mayor Reto |
|
|
|
| Escrito por CLAUDIA S. HERRMANN |
| Viernes, 13 de Noviembre de 2009 00:00 |
|
Página 4 de 5
Aspectos Legales – El Mayor RetoUno de los principales retos, si no es que el más importante para el franquiciante mexicano es el sistema legal norteamericano. Para nosotros los mexicanos es difícil comprender las complejidades de un sistema jurídico consuetudinario basado en el imperio de la ley y no el de las personas. Los norteamericanos tienen una reputación, ganada a pulso, de ser una de las sociedades más litigiosas del mundo. Las franquicias no son negocios inmunes a la “demanditis aguditis” que afecta a la sociedad norteamericana, de modo que los empresarios mexicanos deben calcular su exposición a posibles demandas y el enorme costo que éstas implican, que en muchos casos, ascienden a millones de dólares. Por ello, los contratos de franquicia incluyen páginas y páginas de defensas jurídicas y previsión de situaciones que pueden conducir a litigio entre franquiciantes y sus franquiciatarios. Los franquiciatarios norteamericanos van a tener poca vacilación en demandar a su franquiciante si sus expectativas no han sido cumplidas, culpar al franquiciante y tratar de obtener compensación monetaria. Adicionalmente, hay muchos abogados dispuestos a representar a dichos franquiciatarios, algunas veces hasta sobre la base de cobrar solamente si recuperan daños y perjuicios del franquiciante, que en el sistema jurídico norteamericano suelen ser sustanciosos. De hecho, uno de los principales aspectos en un sistema de franquicias norteamericano es el legal. No hay empresa franquiciante que no cuente con un departamento jurídico, además de abogados externos, especialistas en franquicias, que constantemente monitorean los juicios que en esta materia se han suscitado, con el objeto de incorporar nuevas defensas en los contratos, basadas en los resultados de dichos litigios, además de monitorear cualquier cambio legislativo y en las reglas administrativas aplicables a las franquicias para hacer los cambios anuales correspondientes. Una elemental parte del presupuesto de las empresas franquiciantes está destinada a cubrir costos legales destinados a la protección del sistema, y a la reducción del riesgo de los litigios. Los riesgos relacionados con el sistema jurídico norteamericano pueden ser razonablemente minimizados si los franquiciantes mexicanos realizan una cuidadosa planeación legal tendiente a cumplir con complejas leyes y reglamentos, jurados descontrolados, sentencias multimillonarias y una desagradable tendencia a resolver controversias en el juzgado y no mediante comunicación y compromisos. Contrario a lo que sucede en México, los franquiciantes en Estados Unidos no se pueden dar el lujo de operar su negocio sin una adecuada asesoría legal. Por ejemplo, la circular de oferta de franquicia debe ser entregada al prospectivo franquiciatario diez días antes de la venta, pero es ilícito pasarse de la fecha límite y expone al franquiciante a devolver la totalidad de cualquier pago que haya hecho el franquiciatario, sin necesidad de prueba alguna y aún si no se ha causado daño alguno al franquiciatario. Otro ejemplo es la responsabilidad en que puede incurrir el franquiciante por actos de sus franquiciatarios, tales como lesiones que puedan sufrir terceros (caso de un cliente de un restaurante franquiciado que sufre quemaduras por bebidas calientes que le caen en el cuerpo, o lesiones causadas a un tercero en caso de un asalto a una unidad franquiciada) y en donde dichos terceros demanden al franquiciante por las lesiones sufridas. En estos casos, los daños y perjuicios a cargo del franquiciante pueden ascender a millones de dólares. Es importante que el franquiciante mexicano y su personal en Estados Unidos (particularmente aquel personal en el área de ventas y el que tiene contacto con los franquiciatarios) reciban una adecuada capacitación sobre los cambios legislativos y la operación del negocio desde el punto de vista legal, incluyendo aspectos tales como las reglas aplicables a la Circular de Oferta de la Franquicia, registro de la franquicia, reglas en materia de competencia; el uso de formatos preparados por abogados expertos en franquicias; la solución de conflictos con los franquiciatarios mediante técnicas de comunicación, antes de que éstos escalen al nivel judicial; entre otros aspectos legales relevantes. Otro aspecto a cuidar, dada la naturaleza del sistema jurídico norteamericano, es el de la documentación. El franquiciante prudente minimizará su riesgo legal al confirmar por escrito todo lo acordado con sus franquiciatarios, preparando listas y recibos de documentos entregados con fechas precisas, y entregando documentos que especifiquen claramente a lo que el franquiciante se compromete y a lo que no se puede obligar (aspectos tales como garantizar utilidades o ingresos específicos). El contrato de franquicia mismo, como se ha mencionado antes, puede ser un instrumento útil para minimizar el riesgo de costosos litigios. La mediación y el arbitraje son ampliamente utilizados en Estados Unidos, por su efectividad, celeridad y menor costo. Por ello, la gran mayoría de los contratos de franquicia incluyen cláusulas de mediación y arbitraje obligatorios. Igualmente, los contratos contienen cláusulas de limitación de daños, precisión de los derechos del franquiciante, tales como los derechos territoriales, cesión de los derechos conferidos en el contrato de franquicia, traspaso de unidades franquiciadas, uso de los derechos de propiedad industrial tales como marcas, software, ventas por internet, terminación y rescisión del contrato, entre muchos aspectos que son redactados específicamente para cada franquicia. Al igual que en México, el contrato de franquicia es un traje hecho a la medida. En resumen, el mercado norteamericano puede ser altamente atractivo para los franquiciantes mexicanos, a pesar del entorno de recesión económica prevaleciente. La posibilidad de vender a un mercado de más de trescientos millones de individuos de mediana y alta capacidad económica es muy atrayente. Pero para tener éxito en ese mercado, es imprescindible conocer las reglas del juego, apegarse estrictamente a ellas y hacer la inversión necesaria para asegurar el éxito. Fuente: estimados de población hispana en Estados Unidos: |







