Los involucrados en el mercado de las franquicias, como desarrolladores, como franquiciantes o como franquiciatarios, decimos que el sistema está viviendo en México “su segundo aire”; sin embargo nada más lejos de la realidad.
|
El sistema de franquicias en México, como estrategia comercial de dominación de mercados, llegó hace un poco más de dos décadas, y llegó para quedarse.
Nada de Boom; nada de “segundo aire”. El sistema en México se ha consolidado y ha caminado siempre hacia arriba.
El número de empresas franquiciantes ha crecido considerablemente y las unidades franquiciadas se han multiplicado de forma importante.
Es una estrategia para obtener y mantener clientes.
Es un sistema de mercadotecnia para crear una imagen en la mente de nuestros actuales y futuros clientes.
Es un método para distribuir mis productos o servicios en un territorio determinado bajo las condiciones del dueño de la Marca.
Es una relación de negocios basada en una estructura operativa y legal comprobada.
En la actualidad las posibilidades de supervivencia de un sistema de franquicias son muy superiores respecto a las de un negocio independiente. El 95% de los negocios bajo el formato de franquicia siguen vivos al quinto año de vida... mientras que el 60% de los negocios independientes no completan el segundo año de vida.
Y todo eso está muy bien, y a pesar de todos los números alegres que puede difundir la estadística y el impacto económico que ya se siente en el gasto de los consumidores en unidades franquiciadas del país y que repercuten en creación de empleos (7 por unidad franquiciada en promedio) y en participación en el PIB nacional; ese auge pudiera verse frenado por la falta de profesionalismo de muchos de los involucrados en el ámbito de franquicias a nivel nacional.
De ninguna forma pretendo asustar a nadie pero luego no digan que no les dije: jeje
Las franquicias no son juego de niños; son negocios con alta probabilidad de éxito, pero éste nunca está dado de antemano. Hay que conquistarlo.
Sabemos que no se franquician productos; se franquician conceptos de negocios. Como dice un buen amigo: dejamos de vender pizzas para ahora comercializar pizzerías.
Atribuimos el éxito fundamentalmente al apego que tiene el franquiciatario a las disposiciones señaladas por el franquiciante para la constancia de calidad de producto y, a la estandarización del servicio ofrecidos, y a la atención constante y cercana a la Red de franquiciatarios.
Pero, y ¿quien regula a los franquiciantes? ¿Quien dice si sus modelos operativos y de inversión son realmente buenas opciones de considerar?
Por favor y no se ofendan pero ni la AMF; ni la Norma de Calidad; ni los esfuerzos nuevos y bien intencionados de las instancias de gobierno oferentes de recursos; ni las cámaras de comercio tienen elementos para ser ese fiel de la balanza que asegure o potencialice la posibilidad algo.
Sucede entonces que estamos inundados de conceptos de negocio que sí, son exitosos pero no forzosamente por el modelo de franquicias sino por quien los dirige; o algunos otros que trascienden a pesar de que su dueño no cumple con el perfil de franquiciante.
No es lo mas sublime contar con una Circular de Oferta de Franquicias, cuando la Ley de Propiedad Industrial difunde sus requerimientos de contenido a través de la internet y cualquier hijo de vecino, bien o mal intencionado, puede juntar una cuartilla de información y cumplir con el requisito.
Ni siquiera es un valor contar con el aval de un prestigiado despacho desarrollador pues nos hemos encontrado en el mercado con muchas sorpresas de quienes se ostentan como buenos pero solo desarrollan “machotes” de información.
A los futuros inversionistas les diría que tengan cuidado con el concepto de franquicia que pretenden obtener. “No todo lo que brilla es oro” decía mi abuelita.
Les pido de favor a mis tres lectores que no se espanten; es mi primera participación en tan importante medio de difusión de información de franquicias y empiezo con señales de alarma. Mi primer mensaje es simple y llano: ¡Cuidado con la Ética Profesional!
A partir de hoy y cada semana, será un placer trasmitirles alguna información y mucha experiencia en los aspectos de franquicias. Por favor háganme saber por este medio cuales son los temas que les interesan.
Mientras tanto la semana siguiente les ofreceré algunas precisiones respecto a las diferencias entre invertir en una franquicia frente a crear un negocio independiente. Sobre todo en el caso de que ambas pueden encajar, en la mayoría de los casos, en la clasificación de PyMES; y muchas veces estas pequeñas y medianas empresas son sinónimo de inexperiencia y riesgo latente. Creo que las dos son opciones susceptibles de considerar pero cada una con sus prevenciones.
Solo te pido amable lector que consideres que participar en el mercado de inversión de las franquicias es involucrarte con todo tipo de giros de negocio que se asemejan al tuyo en cuanto a niveles de inversión; en cuanto a tiempos de recuperación; en cuanto a cobro de regalías; y respecto a conceptos dentro del programa de asistencia técnica. La experiencia nos dice que los inversionistas en México en realidad sólo buscan diversificar sus alternativas de hacer negocio y en la mayoría de los casos no toman en cuenta el giro al momento de invertir.
Con estas participaciones semanales daremos a los dueños de negocio tips sobre lo que deben exigir a sus consultores desarrolladores y comercializadores; y mucha orientación para los futuros inversionistas para reducir el margen de error en su elección de conceptos de franquicia. En otras palabras tener elementos para ¡Competir con los mejores!








Twitter
Myspace
Mister Wong
Digg
Del.icio.us
Slashdot
Furl
Yahoo
Technorati
Newsvine
Googlize this
Blinklist
Facebook
Wikio

